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Timothy Garton Ash es profesor de Historia Contemporánea en la Universidades de Oxford –en la que se doctoró- y de Stanford. Los lectores españoles interesados en los acontecimientos relevantes de la actualidad, o en la reflexión sobre ellos, seguramente le conocen sobradamente a través de los frecuentes artículos que publica en El País. Tiene así ese doble carácter de historiador y de “escritor de periódicos”. La actualidad, a la que se enfrenta con ánimo reflexivo pero con pasión y frescura, tiene sus meandros y el historiador, como ocurre en este atractivo libro, debe detenerse y rectificar.  El propio Garton Ash, que en el prefacio se define a si mismo como “historiador del presente”, advierte, al reunir sus artículos y conferencias tal y como se publicaron, que los escribió con los datos que tenía entonces y, por ejemplo, lamenta no haberse opuesto a la Guerra de Irak, que tampoco defendió abiertamente, por haber dado “demasiado crédito a quienes manipulaban los hechos”.
Los hechos son subversivos reúne artículos, conferencias, pequeños ensayos y retratos de personales publicados o leídos a lo largo de un decenio. Se centra principalmente en Europa –a veces en concreto en España- pero no olvida otros acontecimientos de fuera de nuestro continente: Birmania, los países árabes, etc. y, de modo significativo, Estados Unidos y las consecuencias del 11-S. Se puede o no estar de acuerdo con él en sus puntos de vista pero resultan altamente interesantes, a mi juicio, su particular visión del Estado liberal en un mundo convulso con fuertes impulsos religiosos o de imposición de particulares “valores” (como diría Berlin, al que dedica un retrato) y su recelo del poder y de su capacidad de manipulación de los hechos, a los que el autor quiere ser fiel. El libro tiene un estilo ágil, atractivo, a menudo atrapa al lector, creo que siempre resulta sugerente.
En sus páginas se pueden encontrar análisis sugerentes sobre la construcción europea, sobre Estados Unidos y las relaciones trasatlánticas, sobre el islam y su choque con las ideas imperantes en Occidente. Los retratos de personas ya fallecidas, como Orwell o el citado Berlin, conllevan siempre una enseñanza para el presente. Cada cual leerá Los hechos son subversivos (que es una expresión precisamente de Orwell) a su manera, naturalmente, pero, en mi caso, el interés no ha disminuido de la primera página a la última. Incluso cuando no he estado de acuerdo, o del todo de acuerdo, he encontrado material para la duda. Y cuando lo he estado, porque el libro no tiene nada de dogmático, para introducir en las convicciones un poco de reflexivo escepticismo. Al menos se aprende que no hay soluciones definitivas.

Timothy Garton Ash, “Los hechos son subversivos. Ideas y personajes para una década sin nombre”, Tusquets, Barcelona 2011. Traducción de Alberto E. Álvarez y Araceli Maira Benitez (25 euros).

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