Etiquetas

John Ashbery, nacido en Rochester (Nueva York) en 1927, es uno de los grandes poetas vivos. Preofesor de Literatura en Bard College, ha sido galardonado con los más importante premios literarios en Estados Unidos y Europa. Su poesía es claramente urbana, una meditacion sobre la vida cotidiana en la ciudad no exenta de acentos vanguardistas que se entrelazan con un atractiva concepción clásica. El dominio del ritmo, que se balancea en sus poemas más largos, es excepcional, como se ha puesto de manifiesto en su impresionante “Autoretato en espejo convexo” publicado en 1975.
He leído que recientemnte ha traducido al inglés a Rimbaud. Ashbery domina el francés -vivió en París y los detalles callejeros de la capital francesa en algunos de sus poemas valen más que una guía- peo, en esta nueva versión ha admirado a la crítica por la sutileza en la utlización de las palabras, incluso rebuscando en el inglés distintos sinónimos de una misma palabra francesa para expresar mejor la situación y las ideas de Rimbaud.
Valga como muestra ahora este breve poema del libro “Un país mundano” en el que -viene bien para el día de las elecciones- aparece el Gobierno un día de noviembre y no deja sitio.

UN NOVIEMBRE

La cuchara entró
perfecta,
revolvió el café,
fue retirada y se quedó
en el platillo, callada.

Fantaseaban los libros
perdidos de la biblioteca
con el lugar donde terminarían,
sin
comprender que ya habían terminado.

No entiendo nada,
dice él, mi amgo,
el que pasa por aquí.
Cuando dice encantado,
estoy del todo
seguro
de que quiere decir agobiado
de aflicción
o afecto.

No habrá querido ocuparse
de la lista de cosas del año que viene,
los lugares que quedan sin plantar.
Entró el gobierno.
Por eso no hay sitio.

Anuncios