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Al parecer, la concentración que el miércoles derivó en lamentables agresiones, estaba convocada para protestar contra los Presupuestos de la Generalitat o, más bien, contra el recorte que contiene en relación con las cuentas del pasado año. Esto, para empezar, y aunque moleste a algunos, es una disculpa porque, en la discusión política, los medios forman parte indisoluble de los fines y, en este caso, el fin era la imposición violenta para impedir una decisión democrática. Ni más ni menos. Lo demás, al margen de que ni hayan sido capaces de formular ni a posteriori una propuesta seria, es, en las circunstancias en que se desarrollaron los hechos, una mera disculpa.

Precisamente por eso me llama la atención que algunos representantes de la oposición al Gobierno de CiU hayan argumentado, para criticar a los agresores, que ellos iban precisamente a votar en contra de los Presupuestos como si lo lógico hubiese sido que los concentrados les aplaudiesen y concentraran sus iras en los valedores del proyecto de Ley. Ya sé, claro, que ninguno de ellos justifica la violencia contra sus adversarios políticos pero bien podrían tener un poco más de cuidado en la utilización de las palabras que son, entre otras cosas, con lo que se piensa.

Más sorprendente aún es que se sitúen contra el recorte los diputados de los partidos del anterior Gobierno (el famoso tripartito), responsables de un dispendio contable que ha llevado a la Generalitat a un doloroso recorte de aproximadamente un 10% para compensar con urgencia un déficit escalofriante que ponía en peligro las cuentas públicas y el interés de los ciudadanos catalanes. Y, más en concreto, los socialistas ya que sus compañeros del Gobierno español son precisamente los que exigen a Mas un recorte muy superior al aprobado.

La confusión y las estratagemas falaces están, como se ve, a la orden del día y, a falta de argumentos, los gestos parecen más próximos al lugar en el que se está (Gobierno u Oposicion) que a las ideas que pudieran sustentar la defensa de un modelo. Si, en medio de esta lamentable marabunta, alguno quiere presentarse como el que coincide con los violentos concentrados ante el Parlamento en los fines aunque no en los medios, la ignominia se multiplica.

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