Etiquetas

, ,

 Este fin de semana ha sido, en el País Vasco, como una vuelta al pasado, como si no hubiera modo, a pesar de las apariencias, de deshacerse de una suerte de maldición. En Elorrio, el concejal Carlos García, del Partido Popular, fue abucheado e insultado por los partidarios de Bildu como si nada hubiese pasado, es decir, por haber citado a Miguel Ángel Blanco en su breve alocución y por haber votado a la candidata del PNV para evitar que los enemigos de la libertad -nadie podrá negarlo a la vista de lo ocurrido- gobernasen en el municipio.

No es el único ayuntamiento del País Vasco en el que el PNV ha recibido un apoyo similar pero este partido, en San Sebastián, no ha querido un acuerdo igual de razonable (porque la opción no le facilitaba la alcaldía, ya que el alcaldable posible era allí el PSOE) y, en un pacto tácito, ha permitido que el alcalde sea el candidato de Bildu. Este no quiso condenar a ETA ni los asesinatos de ciudadanos donostiarras y se comprometió a ocuparse de los presos de la banda. El PNV, en un proyecto de relaciones con el Gobierno de Rodríguez Zapatero que sólo busca dañar al lehendakari Patxi López, ha elegido también el tema de los presos de ETA como reivindicación aunque, permitiendo que gobierne Bildu en la capital guipuzcoana, busca, como contrapartida, mantener la Diputación foral de Álava, en la que el PP es el partido más votado. En Guipúzcoa, el acercamiento de Egibar a la izquierda abertzale y la búsqueda de la “acumulación de fuerzas nacionalistas” ha llevado al PNV al más espectacular de sus fracasos electorales y a la inanidad institucional, pero el partido de Urkullu salva los muebles jugando a la hipocresía: con Bildu aquí, con el grupo parlamentario socialista en Madrid, etc.

En San Sebastián, el candidato socialista fue el más votado en el acto de constitución del nuevo ayuntamiento (13 votos contra 8 de Bildu, aunque no logró la necesaria mayoría absoluta) porque recibió el apoyo de los concejales del PP. Sin embargo, en Vitoria, en donde volverá a gobernar el PP por ser la lista más votada, el PSOE se abstuvo.

En los muchos ayuntamientos que a partir de ahora tendrán alcalde de Bildu ya desde el sábado la misma historia de la Izquierda Abertzale (EA y Alternatiba han pasado de comparsas inexistentes antes de las elecciones a comparsas inexistentes después de las mismas) pero todavía hay quienes, ante este espectáculo vergonzoso contra las libertades y la decencia, siguen diciendo que nada es igual en ese mundo. Nada es igual, ahora, en el País Vasco. Pero, bueno, si hemos vuelto al pasado habrá que comenzar de nuevo.

Anuncios