Etiquetas

, , ,

Como la situación sólo se resuelve con tiempo y mucho sacrificio, los partidos que optan a gobernar España a partir de 2012 han elegido como estrategia, en vez de la sinceridad dolorosa, presentarse cada uno como el mejor anestesista. Se trata, al parecer, de convencer (o, mejor, dar la sensación) de que son ellos los que pueden conseguir la salida de la crisis con menor coste social.

El PSOE tiene en su contra el desastre de la gestión, fuera de la realidad hasta el año pasado, y la quiebra de una política que estaba basada en un diagnóstico radicalmente contrario al que tenemos. Tiene cada día menos credibilidad pero insiste en que la alternativa, la del PP, sería todavía más costosa, en lo que a protección social y Estado de Bienestar se refiere, que la política del Gobierno. Ahora intenta maquillar la realidad buscando un acuerdo con los sindicatos, en el que se van sumando propuestas –algunas extravagantes- a la reforma de las pensiones que, más allá de la falta de convencimiento sobre el contenido resultante, pretende apuntalar ese mensaje.

El PP, en medio de la euforia y de la “sed de urnas” de la Convención de este fin de semana en Sevilla, se empeña en dar la impresión de que existe un camino para salir de la crisis sin el coste social que vienen suponiendo los ajustes obligados por la situación y la presión de inversores, socios y organismos internacionales. Es decir, paradójicamente, sin los sacrificios que exigen sus colegas ideológicos de los principales países europeos. Se opuso a la reducción de los honorarios de los funcionarios, a la congelación de las pensiones, se presentan los recortes en inversiones como un desastre, se rechaza el aumento de la edad de jubilación, etc. Se insiste, por otro lado, en que el ahorro es sólo austeridad burocrática que sólo concrete en altos cargos y gastos de representación que, siendo imprescindibles, no son, a todas luces, suficientes. Pero dan la impresión de que el sacrificio podría ser sólo de autoridades y políticos, que es otro modo de anestesia.

Los programas están claros. El PP pide el voto para salvarnos del PSOE. El PSOE para salvarnos del PP. Falta conocer el programa para salvarnos de la crisis, que tiene que ser tan doloroso como esperanzador. Pero ni se quiere plantear el dolor ni se piensa que los españoles sean lo suficientemente inteligentes para ver esperanza en los sacrificios. No da la impresión de que vayan a cambiar las cosas.

 

Anuncios